10 CONSEJOS FOTOGRÁFICOS DE ALTURA (7 Y 8)
Publciado por javierselva - 10/11/08 a las 03:11:47 pmComo el asunto de la batería en la fotografía digital de montaña es de una gran importancia, continuaremos con algunos consejos encaminados al ahorro de energía y a obtener de nuestras pilas el máximo rendimiento.
Una de las grandes ventajas de la fotografía digital es la posibilidad de comprobar el resultado de nuestro disparo en tiempo real. Confirmar que la toma ha sido buena viendo el resultado en la pantalla trasera, incluido el histograma, se ha convertido en un gesto habitual entre los fotógrafos de todas las especialidades y lo hemos incorporado de tal manera a nuestras costumbres fotográficas que hoy en día resulta casi imposible prescindir de esta comprobación posterior al disparo.
Aún no deja de asombrarme (quizás porque para mi todavía es asombroso) cuando fotografío niños en los lugares más remotos de la tierra y salen corriendo hacia mí para ver el resultado de la fotografía en la pantalla de la cámara. Tanto ha calado esta práctica de confirmar el resultado del disparo en la pantalla que conozco muchos fotógrafos, bastantes de ellos profesionales, que experimentan una especie de ansiedad que les empuja a repasar una y otra vez las imágenes en la pantalla.
No resulta raro ver fotógrafos que en lugar de mirar por el visor a la espera de captar la mejor instantánea se pasen la mayor parte del tiempo analizando las fotografías ya tomadas en el monitor de control. Por no hablar de la tortura que supone que alguien te cuente su viaje enseñándote las fotos en la propia cámara, costumbre solo superada en horror por el visionado en grupo del video de la boda de algún recién casado.
Yo, tengo que reconocerlo, me eduqué visualmente en otros tiempos. La imagen solo aparecía ante nosotros después de laboriosos procesos químicos llenos de misterio y sorpresas. Era casi mágico ver aparecer la imagen poco a poco en el papel sumergido dentro de la cubeta llena de líquido revelador, o abrir las cajas de diapositivas en el mostrador del laboratorio después de dos meses de expedición porque la ansiedad no nos permitía llegar con ellas cerradas a casa.
Entonces no existía la posibilidad de ver el resultado del disparo y solo podíamos confiar en nuestra técnica y nuestra experiencia para asegurar el resultado final. Por lo tanto, para mí prescindir de revisar constantemente las fotos en la pantalla trasera no supone ningún esfuerzo. De aquellos tiempos aprendí eso de que la fotografía después de la toma, cuando ya está en nuestra cámara, tiene vida propia, es autónoma.
Miles de veces resulta que las imágenes finales no son exactamente lo que esperábamos, algunas incluso no se parecen en nada. Pensar en cuántas de vuestras fotografías han sido una sorpresa cuando las habéis visto después en el ordenador o en la copia en papel. Durante mucho tiempo, cuando el retoque digital de las fotografías no era posible, esperábamos el revelado con nerviosismo sabiendo que, sobre todo con las diapositivas, no podríamos hacer nada fuese como fuese el resultado final. La técnica fotográfica servía, sobre todo, para aproximar al máximo la imagen que teníamos en la cabeza sobre el sujeto a fotografiar con la fotografía que queríamos hacer de él. Uno se consideraba un buen fotógrafo cuando era capaz de sacar el máximo posible de algo en forma de imagen fotográfica.
Y partiendo de un buen conocimiento de la técnica, algunas veces ocurría el milagro. Sin saber muy bien como, aparecía una diapo excepcional, sorprendente y absolutamente imprevista, iluminada por una luz que no habíamos visto entrando por un collado o un color que no habíamos registrado en nuestra retina. Un retrato con una sonrisa luminosa o el gesto desesperado del compañero llegando a la reunión que solo sabemos que existió porque nuestra cámara fue más rápida captándolo que nuestros ojos. Y tantas y tantas imágenes que existen y son geniales porque algo ocurre con la fotografía que es capaz de captar algunas cosas que nosotros no vemos en el momento del disparo. Por eso mi insistencia en la magia del disparo, en despojarlo de todo lo accesorio, en convertirlo en un momento único y ritual, fruto del cual casi todo puede ocurrir. Siempre será sorprendente, filosófico y casi mágico que el tiempo y el espacio queden retenidos por un acto de voluntad individual. Por eso muchos consideramos la fotografía como un arte, porque es un gran momento creativo.
Uno es la imposibilidad de economizar batería desconectando la pantalla y pasando a encuadrar con el visor óptico que no consume energía. Esto puede ser la diferencia entre tener fotos de la cima o quedarnos sin pila antes de llegar. Además, teniendo en cuenta que el monitor es una de las partes más frágiles de nuestra cámara, podemos protegerlo con una funda y encuadrar por el visor en caso de que la dureza de la actividad así lo requiera.
Otro inconveniente, y no pequeño, es que cuando la luz ambiente es alta, y esto ocurre con frecuencia en alta montaña con nieve, las pantallas de las cámaras son de difícil lectura. En algunos modelos podemos aumentar la intensidad de iluminación de la pantalla pero esto conlleva un mayor gasto energético y no siempre soluciona el problema. En algunas cámaras, con un día luminoso en montaña y las gafas de glaciar puestas, la imagen del monitor simplemente desaparece y resulta imposible el encuadre.
Por todos estos motivos mi recomendación es elegir para montaña cámaras, réflex o compactas, que tengan, además de pantalla electrónica, visor óptico por el que poder encuadrar. Ya sé que estos visores nunca ofrecen el cien por cien de la imagen a fotografiar pero es un mal menor comparado con una batería a punto de agotarse o un día luminoso que nos anula la pantalla.
8. Y el último consejo sobre el corazoncito de nuestra cámara que es la batería os parecerá una obviedad pero es muy útil: sacar la batería de la cámara durante la noche y dormir con ella en el saco.
Ya sé que tod@s preferiríais otr@s compañeros de saco pero la fotografía con frío tiene estos sacrificios…
SARABASTALL INAUGURA EL 8 DE NOVIEMBRE UN CICLO DE AUDIOVISUALES COMENTADOS
Publciado por javierselva - 07/11/08 a las 12:11:29 pmLa asociación Sarabastall presenta este mes “Tiempo de Aventura 2008″,un ciclo de montajes audiovisuales comentados que cumple su XVIª edición. Una excusa perfecta para que los amigos de la montaña volvamos a darnos cita y hagamos una puesta en común de nuestros viajes y experiencias y los compartamos.
Me gustaría hacer una mención especial a la asociación organizadora, por los proyectos tan humanitarios que ha llevado a cabo (véase en su página web el proyecto Hushé), y por interesarse en que formemos parte de estos encuentros.
Así pues, os espero el próximo día 8 de noviembre en el salón de actos del Ayuntamiento de Nonaspe, en Zaragoza, para una nueva proyección de nuestra última expedición (Tayikistán: el Pamir por la puerta de atrás). Las charlas se prolongarán los días 14 (con Pati Blasco), 15 (Juanjo Garra), 28 (Diego Ballesteros) y 29 (Alberto Zerain) del mismo mes. Podéis consultar el lugar y la hora en mi blog personal (www.javierselva.es).
Saludos!
10 CONSEJOS FOTOGRÁFICOS DE ALTURA (5 Y 6)
Publciado por javierselva - 24/10/08 a las 02:10:44 pmHay tres cosas de las que estoy completamente segura:
Primera, Edward es un vampiro.
Segunda, una parte de él se muere por beber mi sangre
Y tercera, estoy total y perdidamente enamorada de él”.
De “Crepúsculo”.
Stephenie Meyer
Esta vez sí, continuamos con los consejos fotográficos, que en esta vida no todo van a ser sobresaltos.
Siguiendo con los elementos fundamentales de vuestra cámara digital pasamos a tratar del verdadero talón de Aquiles de los sistemas digitales: las baterías.
Si me permitís otro de mis ramalazos de nostalgia, os recordaré que no hace mucho tiempo (aunque quizás los más jóvenes no las hayan conocido) las cámaras se dividían en mecánicas y electrónicas. Las mecánicas eran las que podían disparar sin pilas (aunque el fotómetro siempre las necesitaba). Algunas electrónicas también tenían una o varias velocidades de recurso por si fallaban las pilas. Durante muchos años las cámaras mecánicas eran las que recomendábamos para la montaña. Se suponía que la parte más débil de todo el sistema era la pila. Y realmente así era. Las pilas tendían a descargarse con el frío y no eran de tanta duración como las actuales. Era bastante habitual que una cámara que había funcionado perfectamente durante todo el día se bloqueara al llegar a la cima donde la temperatura era mucho más baja, para volver a funcionar con normalidad a la bajada en cuanto la temperatura ascendía.
Hoy día ya no podemos hablar de cámaras mecánicas. Con los sistemas digitales las pilas y las baterías son el auténtico corazón de nuestras equipos y por lo tanto debemos prestarle el mismo cuidado que tendríamos con las tarjetas de memoria, las ópticas o cualquier otro elemento fundamental.
Aunque el frío, si no es extremo, no afecta de manera importante a las partes electrónicas de nuestro equipo que se comportan mejor cuanto más baja la temperatura puesto que disminuye el nivel de ruido térmico inherente a los semiconductores, en el caso de las baterías es al contrario.
En condiciones de temperaturas extremas (siempre bajo cero) el rendimiento de la fuente de alimentación de nuestra cámara puede caer en picado o tener un comportamiento inestable y errático.
También el frío extremo afecta a las partes mecánicas de la cámara, como la helicoidal del foco del objetivo, el levantamiento del espejo en las réflex o el obturador, pero esto ya lo veremos más adelante.
Teniendo en cuenta todo ésto, vamos con algunos consejos sobre las baterías:
5. Si la excursión es de varios días o tenemos previsto hacer muchas fotos conviene dedicar algún tiempo a comprobar la batería. Las baterías tienen una vida útil que se va acortando con el tiempo y con el uso. Por lo tanto conviene no confiarse en una sola batería a la hora de preparar el equipo. Mi consejo es llevar como mínimo dos baterías en excursiones cortas y tres en las de larga duración o en condiciones de mucho frío. Y si tenéis la posibilidad es recomendable que una de ellas por lo menos sea nueva o con poco uso.
Al contrario de mis recomendaciones con otros elementos del equipo como los filtros o las tarjetas, en el caso de las baterías no me parece mala opción las baterías de marcas no originales. Existen en el mercado baterías de marcas poco conocidas que tienen un rendimiento similar a las de las marcas de los fabricantes de cámaras (al fin y al cabo, los fabricantes reales de estos dispositivos electrónicos suelen ser siempre los mismos), y con un precio mucho menor. Por el precio de una batería original podemos comprar tres de otras marcas. Esta diferencia de precio nos puede permitir llevar varias baterías de repuesto con muy poco uso, lo que nos garantiza no depender del cargador en cada momento. Como podéis imaginar esto es fundamental en una expedición de un mes a un lugar remoto donde la posibilidad de recarga de las baterías puede no existir durante muchos días.
Además tenemos que tener cuidado con el indicador de carga de la batería que tiene la cámara. El grado de precisión de estos no siempre es exacto y además la caída de carga de la batería no es gradual. Es decir, cuando el indicador del nivel de carga está a la mitad casi nunca tenemos energía suficiente para hacer las mismas fotos que disparamos con la primera mitad.
Desde luego, si tenemos la más pequeña duda del estado de una batería, para un viaje largo es mejor no llevarla y sustituirla por una nueva. También podemos probarla antes de comenzar un viaje.
Es un método un poco primitivo pero funciona: cargar la batería a tope, colocarla en la cámara que vayáis a usar durante vuestro viaje, poner a funcionar todos los dispositivos posibles del equipo que consuman energía (autofocus, estabilizador de imagen, la pantalla trasera encendida constantemente, el flash, velocidades de obturación lentas) y comenzar a disparar, no importa como sean los encuadres o la foto. Durante ese tiempo observar el comportamiento de los dispositivos de la cámara y la batería, por ejemplo el tiempo de recarga del flash, la velocidad del autofocus, el indicador de la batería etc. Este pequeño test al que someteréis a la batería os indicará el estado en el que se encuentra en el peor de los casos. Durante vuestro viaje nunca realizaréis todas las fotos en estas condiciones. Casi todos los fabricantes de baterías suelen dar unos indicadores de la duración de la carga en condiciones estándar. Si vuestra batería solo es capaz de realizar un número muy inferior al indicado por el fabricante, mal asunto, para evitar sustos es mejor dejarla apartada para salidas de un solo día o en las que tenemos previsto hacer pocas fotos y en buenas condiciones atmosféricas.
Todo esto no nos exime de llevar el cargador. Por remoto que sea el lugar que vamos a visitar o la montaña que pretendemos ascender, es asombroso en los lugares donde puede aparecer un enchufe donde recargar nuestras baterías (paneles solares, generadores y demás cosas raras). Si tenemos la posibilidad, es preferible que todas nuestras baterías estén completas de carga.
6. Sobre el ahorro de energía de vuestra batería se pueden decir algunas cosas. Los fabricantes actuales de cámaras digitales están haciendo constantes esfuerzos y avances para desarrollar dispositivos que consuman poca energía. Desde los motores de los autofocos, pasando por los procesadores hasta los flashes incorporados han sufrido una enorme evolución para ajustarse a menores consumos de energía. A la par, las baterías son cada vez más potentes y de mayor duración. Todo esto hace que los equipos actuales sean infinitamente más eficientes desde el punto de vista energético que los de hace tan solo algunos años. Sin embargo aún no son perfectos y cuando hablamos de fotografía de montaña, y más aun de Alta Montaña, conviene que tengamos algunas precauciones para no exigirle al equipo y sobre todo a las baterías más de lo que puedan ofrecernos. Por mucho que presuman de ello algunos fabricantes, las cámaras no suelen estar muy cómodas en temperaturas de -20º en las tormentas de nieve por encima de 5000 m. Y mucho menos las baterías (tampoco las personas es que estemos felices en estas condiciones, creo).
Por lo tanto mi consejo es que siempre que podáis, conviene ser conservador con la batería. Además, con algunos de estos consejos quizás podáis volver a un tiempo en el que la fotografía era esencialmente una cuestión manual y de conocimiento del oficio. Tampoco hace tanto que en el mundo de la montaña desconfiábamos de la electrónica por si nos dejaba tiraos.
Ante la duda de la carga de vuestra batería, desconectar el estabilizador de imagen y el autofocus. Por este orden.
Estos dos mecanismos están movidos por motores, muy eficientes, pero que consumen energía. Desconectar el estabilizador de imagen de vuestro objetivo supondrá tener que trabajar con velocidades de obturación más rápidas para evitar que la foto salga movida. Pero eso en montaña no suele ser un problema porque casi siempre tenemos luz de sobra. Si esto no ocurre, siempre podéis subir la sensibilidad del sensor, pero con cuidado para no aumentar el ruido en las fotos.
La decisión de desconectar el estabilizador de imagen tiene que ser tomada valorando todos estos parámetros, no resulte que sea peor el remedio que la enfermedad.
Sin embargo, pasar nuestro objetivo a foco manual no tiene mayor problema, quitando nuestra pereza a la hora de enfocar. Los visores modernos de las cámaras réflex no están pensados para enfocar la imagen manualmente, y si a esto le unimos que no es raro en montaña usar gafas de algún tipo, enfocar manualmente puede resultarnos al principio una tarea engorrosa. Pero es solo cuestión de acostumbrarse. Además todas las cámaras réflex incorporan sistemas de confirmación de foco con señales luminosas y acústicas.
Si os fijáis, en las actividades de aire libre en general y en la montaña en concreto, la mayoría de las veces se dispara la cámara con el foco en infinito. Esto es así no solo en las fotografías de paisaje, si no en muchas otras que gracias a una gran profundidad de campo por el pequeño diafragma que se usa conseguimos foco en casi toda la distancia que cubre nuestro objetivo (sobre todo si es un angular). Por lo tanto digamos que muchas veces el foco no es crítico. El anillo que desplaza las lentes de nuestro objetivo para poder enfocar se mueve sobre una helicoidal que, para facilitar el ajuste, está engrasado (no es exactamente grasa, sino más bien una vaselina). En situaciones de mucho frío esta sustancia tiende a endurecerse y el auto foco requiere un mayor esfuerzo del motor que desplaza las lentes. Si a esto le sumamos que el rendimiento de la batería también se ve afectado, es en situaciones de intenso frío donde más recomendable es desconectar el autofocus.
En resumen, que el estabilizador de imagen y el autofocus han sido dos de los mejores avances de las cámaras actuales, pero que llegado un punto, son perfectamente prescindibles sin afectar a la calidad de nuestras fotos. De vosotros depende, en función del ahorro de batería o de vuestras ganas de currároslo, que podáis desconectarlos o no.
CONFERENCIA “TAYIKISTÁN, EL PAMIR POR LA PUERTA DE ATRÁS”
Publciado por javierselva - 17/10/08 a las 01:10:34 pm
Me encantó rememorar juntos nuestras intensas vivencias de ese viaje tan especial, sentí vuestro calor y el interés que mostraban las caras de todos. Fue una tarde emocionante, intensa y llena de amigos que el tiempo y la distancia ponen lejos pero que continúan dentro de mí. También muchas personas desconocidas que a partir de ahora lo serán un poco menos. A todos gracias por estar tan cerca y entender “las montañas del corazón”.
Os recuerdo que tendremos otra proyección en el salón de actos de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid en día 23 de octubre a las 19 h. También podéis descargar de la web el cuaderno de viaje y encontrar en You tube un pequeño video de la proyección.
PROYECCION: “EL PAMIR POR LA PUERTA DE ATRAS”
Publciado por javierselva - 12/10/08 a las 12:10:11 pmQuiero invitaros a las proyecciones, “Tayikistán: el Pamir por la puerta de atrás”, que tendrán lugar en Madrid:
- Miércoles, 15 de octubre en la Librería Desnivel a las 19 h. (Plaza de Matute, 6)
- Jueves, 23 de octubre en la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense a las19h. en el salon de actos (Avda. Complutense, s/n)
Me gustaría mucho contar con vuestra presencia, seguro que pasamos una tarde divertida viendo nuestras andanzas por el Pamir. Os espero.
ESTO NO ES UN “CONSEJO FOTOGRAFICO DE ALTURA”
Publciado por javierselva - 30/09/08 a las 06:09:54 pm¿Ya os había dicho que había fotografías que no se pueden retener con una cámara? porque ¿no seréis tan ingenuos de pensar que lo único importante pasa delante del visor de vuestra cámara?.
Hoy he comido con un gran amigo. Teníamos algo realmente importante que celebrar: esas manchas que aparecían en las radiografías no eran cáncer.
No, parece que por ahora, no morirá de esa enfermedad. Yo no lo sabía, mis amigos, ni siquiera en momentos así, se confiesan. Una comida como tantas otras, unos ojos llorosos, un momento de intimidad, y el alivio en forma de merluza a la gallega: ¡¡no tengo cáncer!!.
Yo no sé que decir, mejor, tampoco él espera que diga nada. No puedo dejar de mirarle a la cara, está iluminado, como resucitado. Con él hace años recorrí algunas placas de la Pedriza entre sustos y resacas. Mi amigo ha vuelto a la vida. Nunca la perdió, pero el miedo es libre.
Vuelvo a mirarle, la luz de la ventana recorta las facciones de su cara, sigue teniendo los ojos llorosos. Le miro fijamente, aún está lleno de miedo. Es una fotografía perfecta que jamás tomaré con mi cámara.
Esta vez, otra, nos pasa muy cerca la de la guadaña. Dice el Maestro Serrat de sus amigos “cuando les roza la muerte, disimulan”. Pues eso.
Y eso, aunque no lo creáis, también es fotografía. Y de la buena.
10 CONSEJOS FOTOGRÁFICOS DE ALTURA (3 y 4)
Publciado por javierselva - 25/09/08 a las 03:09:42 pmContinuamos con algunos consejos fotográficos para haceros más fácil vuestra vida de fotógrafos montañeros. Seguimos con los preparativos generales antes de cualquier excursión o viaje:
3. Las tarjetas de memoria son el dispositivo de almacenamiento de la imagen de vuestra cámara digital. Lo que eran los antiguos carretes de fotos. Muchas veces tendemos a infravalorar este elemento de nuestro equipo pensando que una vez que la imagen sale de la cámara importa poco donde se almacene. Nada más lejos de la realidad, sobre todo en actividades al aire libre donde las tarjetas, y el equipo en general, están sometidos a un mal trato intenso.
A diferencia de lo que ocurría con los carretes tradicionales, donde si existían diferentes calidades, sensibilidades, temperatura de color, etc., en las tarjetas de memoria tan solo se almacena la información que llega ya formada de nuestra cámara. Es en la cámara, en el sensor mejor dicho, y a través del objetivo donde la imagen se configura con la calidad y las características que tendrá cuando se transfiera a la tarjeta donde se almacenará hasta su posterior descarga.
Por lo tanto la tarjeta de memoria no determina la calidad fotográfica de la imagen.
La transferencia de información es, al fin y al cabo, una secuencia de 0 y 1, que en eso consiste el digital.
Sin embargo, hay una serie de características que hacen que la elección de la tarjeta sea importante. Por orden de prioridad pueden ser:
- - Elegir una tarjeta de marca conocida.
Es muy importante la construcción mecánica de la carcasa y el interior. Igual que ocurría con los carretes cuando los chasis eran de mala calidad o utilizábamos película de relleno, es posible que una tarjeta se abra perdiendo toda su información. Además siempre es más probable encontrarnos con ficheros dañados en tarjetas sin garantía que en otras de más calidad. Una sólida construcción de la tarjeta nos garantiza (por lo menos hasta cierto punto) que con las agresiones externas (como por ejemplo los cambios bruscos de temperatura, la humedad, los golpes) las imágenes de nuestra cámara estén seguras.
Como en casi todos los artículos electrónicos existen múltiples falsificaciones y segundas marcas que podemos encontrar en los bazares más insospechados de medio mundo. Al igual que con los filtros, mi consejo es elegir siempre una tienda especializada, una buena marca y la más cara que podamos pagar. No es infalible, pero podremos reclamar en caso de problemas (que siempre es un consuelo).
- - Es preferible llevar varias tarjetas de menor capacidad que una solo de mucha.
Nuestra tendencia natural a la comodidad (por lo menos la mía) nos lleva a pensar que con una sola tarjeta que almacene muchos megas nos evitaremos cambios innecesarios de tarjeta, pérdidas, ahorro de costos (y muchos otros argumentos propios de los vagos, insisto, como yo).
Pero la experiencia aconseja lo contrario. No existe mayor riesgo que salir de viaje con una sola tarjeta, por potente que esta sea (quizás solo comparable a ir por el mundo con una solo batería, pero de eso ya hablaremos). Aún recuerdo las paranoias que tenía cuando estaba de expedición y llevaba cientos de carretes. Pasaba horas contándolos una y mil veces, numerándolos, separando los expuestos de los vírgenes, preocupado siempre por la posibilidad de perder alguno. ¡¡Y entonces solo contenían 36 imágenes!!
¿Os dais cuenta del riesgo que se corre almacenando todas las fotografías de una actividad (que puede ser única e irrepetible) en una sola tarjeta? Puede ocurrir de todo: un fallo en la memoria que dañe los ficheros, una pérdida accidental de la tarjeta mientras estáis cambiando la batería…y lo peor, aunque por desgracia nada infrecuente, que os roben o perdáis la cámara con la tarjeta que contiene todas las fotos de vuestro viaje. Y esto es la putada perfecta: perder la cámara y las imágenes. Que más se puede pedir.
Por lo tanto mi consejo, salvo que queráis viajar con un disco externo de descarga o el portátil, y aún así, es que llevéis varias tarjetas de capacidad media (eso dependerá de vuestra cámara) y vayáis usándolas progresivamente durante el desarrollo de la actividad. Es importante que luego las guardéis en una funda protectora de las muchas que se venden en el mercado. Es mejor que estén bien protegidas, sobre todo de los golpes.
Por supuesto, estos consejos son sobre todo útiles para actividades de varios días, lejos de casa y en condiciones de cierta dureza. No hace falta que viváis permanentemente acojonados pensando que os va a fallar la tarjeta en una excursión el domingo con los amigos al monte de al lado.
- - Hay tarjetas de memoria con mayor velocidad de transferencia, lo que significa que los datos de la cámara (es decir, la fotografía) se almacena con mayor rapidez en la tarjeta, y ésta a su vez muestra en la pantalla la imagen también con mayor velocidad.
Estas tarjetas son mucho más caras y, la verdad, salvo que seáis unos atacados de la vida, la mejora que aportan en cuanto a velocidad solo es necesaria para trabajar en situaciones de mucha velocidad de disparo, por ejemplo en fotografía de animales o de acciones rápidas (escalada deportiva, esquí, bicicleta, etc.). Casi todas son de muy buena calidad, o sea, que además de rápidas, son muy sólidas y fiables. En este caso la economía manda, si puedes permitírtelas, siempre serán una buena elección.
4. Ya que hemos hablado de la protección de las tarjetas, vamos a hablar algo también de la protección de la cámara.
Hubo un tiempo en el que todas las cámaras réflex (y también las compactas) se vendían con su correspondiente funda protectora. Las cámaras se usaban sin motor (sí, en serio, hubo un tiempo en el que la película se avanzaba con la mano) y con objetivos cortos (50 mm. o zoom de poco recorrido) y esto permitía que las fundas pudieran cubrir la cámara y el objetivo.
La mayoría de las actuales cámaras digitales réflex se combinan con ópticas zoom de gran tamaño y esto hace que las fundas de cámara hallan caído en desuso.
En fotografía de montaña y aire libre la protección de la cámara es imprescindible. No importa lo que el fabricante nos cuente sobre la solidez de sus aparatos, sobre la resistencia a la humedad o el frío, tenemos que proteger nuestra cámara.
El problema muchas veces está cuando llevamos un equipo variado (más de un cuerpo y varios objetivos). Todo esto suele ir en una bolsa para el equipo y cuando alguno de los elementos sale de la maleta queda sin protección. ¿Cómo no estar influido por la imagen de los grandes reporteros con su bolsa de lona o su gran mochila con el equipo y la cámara colgando desnuda de un hombro musculoso (justo encima de la típica mancha de sudor guerrero bajo el sobaco)?.
Ya sé que es menos romántico, pero, salvo que tengáis intención de cambiar frecuentemente de equipo, en actividades de aire libre y en alta montaña esto no es muy recomendable.
Lo cierto es que, en general, hoy día se utiliza las más de las veces un objetivo zoom que cubre la mayoría de las focales que usamos normalmente. En las cámaras compactas este problema ni se plantea, ya que las ópticas no son intercambiables. Tenemos que buscar una funda que se adapte lo mejor posible a la cámara con el objetivo que usemos habitualmente. No importa que durante una parte del viaje vaya en la gran bolsa con el resto del equipo. Tarde o temprano tendremos que abandonar el equipo en el campamento o meterlo en la mochila para que no moleste y en ese momento nuestra cámara se encontrará sin protección en un medio completamente hostil. Os podría contar cuando rodeando la Breach Wall del Kilimanjaro, buscando la vía Messner, una piedra, que más parecía un meteorito, impacto en mi cámara (que entonces era una sólida Canon F1) y gracias a su funda de piel siguió durante años haciendo buenas fotos. O como después de recuperar la mochila sepultada por el polvo en la parte de atrás de un Pick up en el desierto de Atacama la cámara seguía limpia aunque su funda estuviese para el arrastre. O como he tenido que esperar a que se calentasen los corchetes metálicos que cerraban el estuche de mi Canon después de una noche infernal a -40º en la Isla de Baffin, porque estaban congelados, para después poder seguir haciendo fotos.
Pero no hace falta nada de todo eso. Es mucho más simple. No hay ninguna necesidad de someter a nuestra cámara, que es un mecanismo muy sofisticado de precisión, a ese mal trato.
Y en el caso de las cámaras digitales con mayor motivo. Todas las cámaras digitales tienen gran cantidad de mandos y botones que están sometidos a un gran desgaste. Insisto, tenemos que tener en cuente que la montaña es un medio hostil para los dispositivos electrónicos (también para las personas, pero eso es otra historia).
Desde los displays de cuarzo líquido que se ralentizan con el frío, hasta las pantallas traseras que pueden romperse con el golpe de un mosquetón o una piedra, pasando por los botones que se activan solos por el roce con el cuerpo o por los que entra la humedad dentro de la cámara.
Existen muchas maneras de proteger nuestra cámara, la buena es a la que vosotros os acostumbréis y con la que estéis cómodos. Si os gustan las riñoneras, vale. Si queréis una funda que contenga la cámara con su objetivo y alguna cosa más (un pequeño flash, alguna batería de repuesto) también. Pero mi consejo es que la funda y la cámara sean lo más compactas y ligeras posibles, que formen una sola pieza. Así vuestra cámara estará con vosotros en todas las cimas y su funda la protegerá en todo momento. Ella os estará agradecida.
10 CONSEJOS FOTOGRÁFICOS DE ALTURA (1 y 2)
Publciado por javierselva - 12/09/08 a las 01:09:59 pmAhora que acabo de regresar de las alturas y tengo ganas de trabajar y las experiencias frescas, voy a comenzar una serie de post que titularé 10 CONSEJOS FOTOGRÁFICOS DE ALTURA.
Son solo algunas cosillas que he ido aprendiendo después de muchas horas junto a mis cámaras y a las montañas que he recorrido. La mayoría son pequeños trucos de sentido común pero que, por lo menos a mí, me hubiera gustado saberlas antes de estropear muchos carretes (de eso hace algún tiempo), quedarme sin batería, o incluso romper alguna que otra cámara.
Como parece que ya no hay ninguna duda y el uso de las cámaras digitales es mayoritario, estos consejos son para ellas aunque algunos también puedan aplicarse a las cámaras de soporte químico, es decir, las de carrete de toda la vida. No obstante, para todos los nostálgicos (entre los que yo me encuentro), prometo una sección como ésta pero para cámaras químicas. Además de una reflexión seria sobre el futuro (que aunque parezca increíble, aún existe) de este tipo de cámaras en la montaña. Como no es cosa de poneros al borde de la sobredosis, los consejos irán de dos en dos en cinco post que aparecerán cada semana o diez días. Comenzaremos por algunas recomendaciones antes de emprender nuestra aventura:
- 1 - Ya que vamos a tratar de cámaras digitales conviene hacer una primera observación. Cada vez más se extiende la creencia de que el Photoshop (y el resto de programas de retoque y postproducción) es todo poderoso y es capaz de suplir una buena toma y, por lo tanto, a un buen fotógrafo.

La popularización de la fotografía de la mano de los sistemas digitales ha hecho que una gran parte de los aficionados infravaloren el momento de la toma fotográfica pensando que en el proceso posterior de retoque podrán arreglar las carencias de una mala imagen. Yo, que me dedico profesionalmente a la fotografía, he visto como en unos pocos años el oficio de fotógrafo ha ido perdiendo valor en función de la facilidad y popularización de los procesos de retoque y montaje posteriores a los que son sometidos las imágenes, que las más de la veces salen de manos de personas inexpertas y con pocos conocimientos técnicos.
Mi opinión, y también mi experiencia, es que lo que ocurre en el ordenador con posterioridad a la toma hace posible muchas cosas, pero no todas. La satisfacción que produce captar una buena instantánea sin necesidad de un manipulado es difícil de igualar. Nos hace sentirnos FOTÓGRAFOS (sí con mayúsculas). No pasa nada por retocar nuestras fotos después de una excursión tranquilamente en nuestra casa, es también una fuente de satisfacción. Pero mi consejo es que conviene educar el ojo, el espíritu y a nuestra cámara para imaginar grandes fotos a través del visor del objetivo. Una imagen que sale de la cámara como una buena foto es siempre el reflejo de un instante mágico, único e irrepetible, que nosotros como artistas de la luz hemos sabido captar. Estar preparados para que eso pueda ocurrir forma parte de nuestra formación como fotógrafos, de la técnica y de la sensibilidad. Y eso, lo uno y lo otro, se puede y se debe educar.
Por lo tanto la mayoría de los consejos que os daré tienen que ver con ser mejores fotógrafos. Ya sé que casi todo se puede corregir después en el ordenador, pero cuanto mejor sean vuestras imágenes en el momento de la toma más satisfacciones encontraréis en ellas cuando las veáis en la pantalla.
- 2 - El objetivo de vuestra cámara, sobre todo si es réflex, porque las compactas en su mayoría no lo permiten, debe llevar SIEMPRE un filtro UV y el parasol que corresponda a su focal. Éste que era un consejo frecuente en los tiempos de las cámaras químicas parece que ha caído en desuso. Ahora, en las cámaras digitales es igual de importante sino más.
El filtro, además de cumplir su función de eliminar los rayos ultravioleta que tan abundantes son en la alta montaña, cumple una inestimable labor de paragolpes, pantalla contra la suciedad y el polvo además de protección de los arañazos en la lente frontal del objetivo. Siempre es mejor sustituir un filtro golpeado o con arañazos que el objetivo completo y os puedo asegurar que hay múltiples ocasiones donde un filtro se rompe (yo ya llevo unos cuantos).
Es muy importante no escatimar en la calidad del filtro que ponemos a nuestro objetivo (y eso, desgraciadamente, tiene que ver con el precio). Debéis como siempre, usar el sentido común. Si nuestra lente es de alta gama el filtro tendrá que ser el mejor que exista en el mercado. No tiene ningún sentido colocar un mal vidrio delante de una óptica estudiada a la perfección por el fabricante (recuerdo un fotógrafo, cuando yo era muy joven, que guiado por el fetichismo se había comprado una Leica, que entonces de verdad eran un lujo, y después, por falta de dinero, la cargaba con las diapositivas más baratas que existían –Peruz- y casi siempre caducadas, un águila vamos).
Si vuestro objetivo es de gama media podéis elegir entre filtros algo más baratos. Pero siempre tener en cuenta que un buen filtro nunca molestará al objetivo y uno malo puede ser nefasto para vuestras fotos. Hay que huir de los filtros que se encuentran en establecimientos no especializados o de marcas completamente desconocidas.
El parasol es otra pieza fundamental de la óptica, tanto es así que la práctica totalidad de los objetivos de alta gama lo incorpora de fábrica incluido en el precio. Si no es así y tenemos que adquirirlo por separado tendremos que buscar el suyo. Todos los fabricantes hacen parasoles específicos para cada objetivo o recomiendan el tipo que necesita la lente en cuestión. Podéis comprar uno que no sea original de la marca pero mucho cuidado con el viñeteo, que es la zona de sombra que proyecta el parasol en los bordes de la fotografía. Teniendo en cuenta que la mayoría de objetivos actuales son zoom que cubren las focales angulares y teles aún tenemos que tener más cuidado con el parasol y el posible viñeteo.
Mi consejo, si no estáis muy seguros de lo que compráis, es hacer una prueba antes de adquirirlo. Hoy día con las cámaras digitales es posible y muy sencillo. Hay que probarlo en todas las focales del objetivo (poniendo mucha atención en el angular) con el diafragma en su mínima apertura para aumentar la profundidad de campo. Puede ocurrir, y no es nada raro, que un parasol no viñetee con un diafragma f: 4 y lo haga notablemente con un f: 16. No siempre es posible, pero si podemos elegir es preferible un parasol rígido. Añadirá una protección extra a nuestro objetivo contra los golpes.
En resumen, el filtro UV (o Skyline) y el parasol son dos piezas fundamentales de nuestro equipo (sobre todo en montaña y en actividades al aire libre), merece la pena que les dediquéis el tiempo y el dinero necesario para conseguir los más adecuados a vuestros objetivos.
PICO SOKUT EN TAYIKISTAN
Publciado por javierselva - 05/09/08 a las 10:09:52 am
Prometí contaros algunas cosas de nuestra expedición a las tierras del Pamir Tayiko a nuestra vuelta a la civilización (a la nuestra me refiero) y esta vez con algunas fotos.
El país ha sido todo un descubrimiento y la verdad, aunque yo ya conocía algunos otros países de la zona, Tayikistán me ha resultado sorprendente. 
Pocas zonas deben quedar aún en las montañas que mantengan sus condiciones de vida y sus costumbres tan inalteradas y sin variaciones sustanciales de los modos de producción y subsistencia tradicionales. Como sabéis nuestra expedición tenía muchas incertidumbres, poca gente, poco material, desconocimiento absoluto de la zona y la montaña que íbamos a ascender (de hecho no la decidimos hasta el último moment![]()
o), desplazamientos por el país sin muchas garantías, el idioma, etc., etc![]()
.
Todo esto hace que, cuando acaba bien, las sensaciones que se viven, las experiencias, el trato con la gente, sea mucho más intenso.
A cambio el tiempo que se pasa en la montaña es menor y la cima siempre está en riesgo hasta el final, pero no solo por las circunstancias propias de la montaña, sino por mil avatares que van surgiendo en el camino y que parecen que se confabulan para que ni tan siquiera puedas llegar al campo base.
Pero nosotros esta vez hemos podido sortear las dificultades (no siempre ha sido así, por ejemplo en Alaska, intentando el monte Fairweather, pasamos casi un mes vagando por bosques y glaciares interminables para no poder llegar ni al Campo Base de la montaña, y no ha sido la única vez).
Hemos recorrido el país pegados a sus gentes, hemos ascendido a una preciosa montaña de 5.500 m., que hemos bautizado con el nombre de Sokut (significa silencio en farsi) y hemos regresado felices, con las pilas cargadas y llenos de proyectos, que también para eso sirven las montañas.
En un primer momento pensamos que el pico estaba virgen, cosa nada rara en esa zona que tiene la mayor concentración de montañas de 6.000 m. sin nombrar ni ascender, pero en la cima descubrimos unos antiguos crampones rusos. Es evidente que alguien que se deja los crampones en la cima no puede haber ascendido por la misma ruta glaciar que nosotros.
Además como no existe constancia de que el pico tenga nombre nos permitimos bautizarlo como Pico del Silencio en homenaje a sus primeros ascensionistas que prefirieron dejarlo en el anonimato. La que nosotros hemos seguido es una ruta glaciar con algunos largos con pendiente pronunciada que nos ofreció una preciosa escalada y la posibilidad de hacer bonitas fotos. La guinda de un maravilloso pastel.
DE VUELTA EN DUSHANBE (II)
Publciado por javierselva - 20/08/08 a las 03:08:11 pmEsperaba contaros algo de nuestra montana y nuestra expedicion, pero he cambiado de opinion.
Se supone que estoy en este blog por fotografo, no os preocupeis: apartir de primeros de septiembre tengo preparada una seccion que se titulara, 10 CONSEJOS FOTOGRAFICOS DE ALTURA.
Ademas en mi pagina wed, www.javierselva.es aparecera un relato integro y personal de esta expedicion, mas un audiovisual y un cuaderno de notas de las observaciones del viaje. Pero ahora, en los ultimos momentos de este viaje tan especial, me permitireis que me abandone al hedonista ejercicio de la melancolia y la nostalgia.
Acabamos de regresar de comer, nuestra ultima comida de esta expedicion, y como de costumbre las sorpresas no se acaban hasta que los viajes no finalizan. Perdonarme por la sinceridad, pero creo que hemos comido en una casa de lenocidio. Este es un pais musulman, suave (ismaelitas), pero musulman al fin y al cabo.
Escena: entramos en un local aparentemente lujoso, una sola mesa ocupada, tres senoritas de vestimenta breve, bebiendo vino (frances). Nos sentamos en la mesa de al lado. Tambien para nosotros vino (frances -lastima de Rioja-). El camarero las trata como si fueran de la casa (quizas lo sean). Nosotros, incorregibles, hablamos de las montanas del ano que viene. Senorita que se levanta. Piernas infinitas, escueto pantalon corto, escote generoso, (interrogacion) aqui. Una vez mas el sitio equivocado a la hora equivocada. Sorprendente: ni nos miran. Nosotros: ni la hora. Vocka para finalizar, ya sin senoritas: cuantas vidas como estas para vivir juntas, todas.
Paramos un momento a comprar un regalo. Reconocen nuestro idioma:
- sois espanoles
- yo, andaluz
Miro despacio, la unica tayika peliroja con camiseta ajustada de cafe conocido, va de la mano de nuestro compatriota andaluz. Demasiados siglos de sabiduria musulmana para intentar comprender. Se conocieron en China y esta noche se separan porque coje el mismo vuelo que nosotros. Tantas vidas distintas… y estan en esta.
Recuerdo: Mongolia, pueblo perdido en mitad de la estepa.
- sois espanoles
- yo de Lepe
- estoy haciendo de Hong kong a Lepe sin medios aereos
- claro, solo por tierra, no vale nada que no tenga los pies en el suelo
- llevo varios meses (no se muy bien cuantos), no tengo prisa, seguro que algun dia llegare
- fue un dia de borrachera con los amigos…, que no me atrevo. Me marcho la semana que viene.
Los andaluces, a la chita callando, van dandonos una leccion de vida.
Y estos son los viajes, companeros. Espacios de libertad, capacidad de sorpresa. Otros mundos, otras personas. Literatura y vida. Descubrir que otros mundos son posibles, que otras vidas existen y que, aunque parezca increible, no estamos tan lejos de ellas.
Ademas existe la fotografia… o no (!toma vodka de despedida en Tayikistan!)
Salud
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